Asia  | 22/02/2015

El desierto de GOBI en Mongolia

La noción del desierto de Gobi visto como un páramo de dunas de arena deshabitadas ha sido desarrollada únicamente en la mente de unos pocos románticos. Todo lo contrario, el Gobi es muy diverso, con cañones llenos de hielo, formaciones de roca y verdes oasis. Las dunas sólo cubren el 3% de su extensión.

En Tugrigeen Shireh, una expedición polaco-mongola descubrió dos dinosaurios entrelazados en combate. Otro lugar famoso por sus descubrimientos es Flaming Cliffs, o Bayanzang, dónde aún se pueden ver los fósiles en las rocas. Khongoryn Els, o las dunas que cantan, un paisaje que hipnotiza y una sensación de estar en el jardín de algún gigante que cada mañana mueve las dunas de lugar. Ekhiingol, es un pequeño oasis al sur del desierto. Allí crecen frutas y verduras para el consumo local. Al norte, el oasis de Los Cien Árboles es más árido pero también proporciona agua para los hombres y sus animales.

Este territorio es tan misterioso que hasta sus animales son peculiares. Por un lado, el camello que tiene dos jorobas y un pelaje tipo melena que le da cierto aire de distinción. Por otro, su oso, único en su especie por habitar en un lugar tan árido como es un desierto. Las gacelas son los únicos animales que se mueven deprisa en el desierto.

Quizás lo más fascinante del desierto sean sus habitantes, quienes, a pesar de su aislamiento, son tremendamente hospitalarios y las barreras del idioma nunca son un problema.

     
     

Newsletter

El Elefante de SUDAFRICA

Agosto 2017

Enviando formulario...

El servidor ha detectado un error.

Formulario recibido.

+ Ver newsletters anteriores

Más noticias

volver