¿Qué ver? | Omán

 

Muscat

Muscat, la capital del país, es un lugar que encanta al visitante. La ciudad florecía en tiempos medievales y los portugueses utilizaron su puerto para el comercio en el Golfo. La dinastía Al-Busaid se asentó allí a mediados del siglo XVII, y aún sigue ahí. Las fortalezas de Jalali y Mirani se alzan a la entrada de la ciudad, mientras el Fuerte Mutrah se yergue en una colina dominando el lugar. La ciudad tiene algunos interesantes museos para visitar, entre ellos destacamos: el Museo de Omán, que descubre al visitante todo sobre la ciudad; el Museo de los Niños, un divertido e interesante museo; el Museo de Historia Natural y el Museo de las Fuerzas Armadas del Sultán. Hay dos lugares donde el viajero podrá hacer compras interesantes en los mercados de Mutrah y Ruwi. La Torre del Reloj de Ruwi es hermosa tanto de día como de noche, favorecida por un fascinante juego de luces.

 

Nizwa

Ciudad histórica situada en una planicie rodeada de las altas montañas del Hajjar Occidental, a 165 km de Muscat. Nizwa siempre ha tenido fama de ser una ciudad muy conservadora y tanto es así que a mediados del s. XX no se le permitió la entrada al explorador británico Wilfred Thesiger. Por algo será que recibe el sobrenombre de Perla del Islam. Hoy en día no hay ningún problema en visitar Nizwa, pero, por respeto, conviene ser discretos en el vestir y en el comportamiento. En Nizwa destaca el Nizwa Fort, de todos los que hay en Omán este es el más característico por su enorme torre circular en el centro de la construcción; y su zoco, situado muy cerca del fuerte, detrás de un enorme y bonito trozo de muralla. Parte de él, el correspondiente al mercado de frutas, verduras, pescado y carne, está alojado en nuevos edificios, pero construidos siguiendo patrones tradicionales. Es especialmente interesante el mercado de animales vivos.

 

Bahla

46 km al oeste de Nizwa, tiene el mayor fuerte de todo el país, el cual es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde el año 1987. Se cree que algunas partes del fuerte de Bahla datan de tiempos preislámicos. A pesar de que lleva muchos años cerrado debido a una restauración profunda, vale la pena parar para verlo por fuera ya que sus dimensiones son sencillamente descomunales. Junto al fuerte está la mezquita más antigua de Omán (s. X). Al otro lado de la carretera y a lo largo de 1 km aún se pueden ver restos de la muralla original que rodeaba al castillo. Bajo la muralla se extiende la ciudad de Bahla, con uno de los pocos zocos tradicionales que quedan.

 

Jabrin

Magnífico castillo construido hacia .1670 como residencia palaciega en el cénit de la dinastía Ya'aruba. Es una remarcable mezcla de arquitectura defensiva y sofisticada habilidad artística, con más ornamentos que de costumbre, como sus famosas pinturas en techos y sus tallas en madera. Su soledad en un entorno completamente llano y desolado le hace destacar aún más.

 

Al Hamra

Esta población situada a los pies de las montañas Hajjar, dispone de algunas construcciones de estilo yemení.

 

Shoar

Ciudad del norte del país donde se mezclan la historia y la modernidad de la que fue un día una de las más importantes ciudades del país. Se puede admirar la fortaleza, que se halla en las cercanías.

 

Sur

La capital de la región de Sharqiya, también en el norte. En el pasado fue muy conocida por la construcción de dhows. También fue el principal centro omaní en el comercio con la India y el África oriental desde el s. VI y hasta que llegó el declive en el s. XIX, con la abolición del tráfico de esclavos primero y la apertura del Canal de Suez después. Hoy en día Sur es un lugar muy tranquilo y en el que aún es posible ver como se construyen los dhows, los cuales han cambiado bien poco a lo largo de los siglos. Además de su propio interés histórico, Sur es un buen punto de inicio para explorar los distintos puntos de interés en los alrededores.

 

Ras Al-Hadd

Una pequeña población de pescadores, principalmente del clan omaní Al Oraimi, que se establecieron aquí en tiempos remotos (de hecho la península en la que se asienta Ras al-Hadd es ahora un lugar de gran interés para los arqueólogos). Cuenta además con un puerto natural para las embarcaciones en las ensenadas de Al Hajar y Jarama. Asimismo, debido al tortuoso relieve de esta zona de costa, durante la Segunda Guerra Mundial se construyó un aeródromo para que los aeroplanos encontraran refugio en caso de necesidad (aún es visible, cerca del castillo). Es interesante el castillo de Ras al-Hadd.

 

Ras Al-Jinz (o Ras Al Junayz)

Es el punto más oriental de la Península Arábiga, donde limitan el Golfo de Omán y el mar de Arabia y su principal atractivo es la oportunidad de ver tortugas verdes, una especie amenazada y una de las cinco especies de tortuga que se reproducen en la costa omaní, siendo este uno de los lugares más importantes para este tipo de tortuga en todo el Océano Índico. La Reserva de Tortugas de Ras al-Jinz ocupa una área de 120 km² y es la principal zona de anidamiento de tortugas en Omán. Cada año, principalmente entre octubre y diciembre, entre seis y trece mil tortugas llegan aquí desde el golfo Arábigo, el mar Rojo y la costa oriental africana. Las tortugas verdes pasan la mayor parte de su vida en el mar, pero vuelven cada año a estas playas para depositar sus huevos en la arena, aprovechando la oscuridad de la noche. En la zona de la reserva también hay manglares y arrecifes de coral y suele ser lugar de paso para aves migratorias durante los meses de invierno. Se han contabilizado hasta 130 especies animales distintas y entre ellas el zorro rojo o la gacela de Arabia.

 

Salalah

La capital de la provincia meridional de Dhofar, siendo la segunda ciudad del país en población y el lugar de nacimiento del actual sultán Qaboos bin Said. De hecho, en la tradición omaní el sultán del país solía vivir en Salalah, hasta que Qaboos rompió esta norma y vive en Muscat desde que llegó al poder en el año 1970. Salalah tiene un carácter africano muy distintivo que la hace ser bastante distinta de las ciudades en el norte omaní. La gran cantidad de palmeras cocoteras que hay por doquier también le dan un aire muy particular y atractivo. En Salalah hay varias cosas a ver, pero una de las más interesantes son las ruinas de Al-Baleed, y que son los restos arqueológicos de la antigua ciudad establecida aquí en el s. X. También el museo junto a las ruinas es muy recomendable por la cuidada exposición. Dentro de la ciudad, se encuentra la tumba de Homran, donde se cree que está enterrado el padre de la Virgen María. Siguiendo la calle An-Nahdah hacia el mar esta desemboca frente al palacio del Sultán. A lo largo de la calle As-Salam, el centro comercial de la ciudad, hay multitud de tiendas y negocios de todo tipo, mayormente regentados por indios. Pero para comprar incienso, perfumes o algún recuerdo en general lo mejor es ir al zoco Al-Hosn, junto al mar, en el sur de la ciudad.