¿Qué ver? | Uzbekistán

 

Taskent

Taskent se sitúa en el centro de Asia Central y es el lugar donde todo sucede en Uzbekistán. La mayor parte de la capital del país es de nueva construcción, donde destacan en una parte, los edificios de las instituciones oficiales con un aire completamente soviético, y otra parte, más uzbeka donde todavía los agricultores visten el traje típico llamado cart, y van cargando sus mercancías a través de un laberinto de casas con paredes de barro, mientras multitud de gente se mueve por el mercado, comprando después de regatear precios. Taskent es una mezcla de contradicciones que fascina, y que bien vale la pena explorar durante algunos días. Al igual que la mayoría de los lugares que sólo sirven como conexión hacia otros lugares, Taskent no cautiva inmediatamente al viajero, pero luego aparece un lugar sorprendentemente divertido e interesante, con buenos restaurantes, museos y vida nocturna. La ciudad presenta una interesante mezcla de mezquitas, casas de barro y arquitectura soviética en el centro de Eurasia. Tome el metro a Chorsu bazar para comprar frutas recién cortadas, o disfrutar de un ballet o una ópera en el teatro Alisher Navoi.

 

Samarcanda

No hay nombre tan evocativo en la Ruta de la Seda como Samarcanda. Para la mayoría de gente, tiene la resonancia mítica de la Atlántida, descrita en el imaginario occidental por poetas y dramaturgos de épocas pasadas, de los cuales pocos pisaron la ciudad. Ya en la plaza, destaca los monumentos sublimes de Tamerlán, los mercados multicolores, y la larga y rica historia de la ciudad. Alrededor de la majestuosidad de estos puntos de interés, la Samarcanda moderna se extiende a través de kilómetros de edificios de construcción soviética, parques y amplias avenidas con ruidoso tráfico. Si se dispone de poco tiempo, no hay que perderse el Registan, pieza central y uno de los puntos más impresionantes, el Mausoleo Gur-e-Amir dedicado al Tamerlán y a sus dos hijos y dos nietos, la Mezquita Bibi-Khanym, una de las más grandes de la época, y Shah-i-Zinda, también llamado la Avenida de los Mausoleos.

 

Shakhrisabz

Shakhrisabz es una pequeña ciudad, no-rusificada, localizada al sur de Samarkanda, a lo largo de la zona montañosa de la provincia de Kashkadarya, y a la que se accede por un trayecto con vistas espectaculares desde Samarcanda. La ciudad a simple vista no parece ser nada especial, hasta que uno se encuentra con las ruinas que salpican sus calles secundarias, y los fantasmas que esconde este rincón de Uzbekistán sorprendente. Es la ciudad natal de Timur, y probablemente en su época de esplendor desbancó a Samarcanda en importancia. Se accede en una interesante excursión de un día, y es una buena base para practicar senderismo en las montañas que la rodean. Timur nació el 09 de abril 1336 en el clan de aristócratas locales, llamado Barlas, en el pueblo de Hoja Ilghar, 13 kilómetros al sur. Shakhrisabz (llamada antiguamente Kesh) era una especie de asentamiento de la familia de Timur. Cuando él llegó al poder, le dio su nombre actual y la convirtió en un monumento dedicado a su familia. La mayoría de los lugares de interés fueron construidos por Timur, o por Ulugbek, su nieto.

 

Termiz

La última parada dentro de territorio de Uzbekistán, en el camino a Afganistán, es Termiz, una ciudad frontera de gran colorido y vanguardista. Cuando llegas da la sensación de estar en el lejano oeste. Mientras que la actual ciudad mantiene pocos rastros de su historia cosmopolita, sus alrededores están repletos de hallazgos arqueológicos, muchos de los cuales confluyen en un excelente museo.

 

Bujara

Ciudad sagrada más importante de Asia central, Bujara dispone de edificios con miles de años de historia, y un modo de vida, en el casco antiguo, que parece que no ha cambiado demasiado en los últimos dos siglos. Es uno de los mejores lugares en Asia Central para una visión de Turkestán pre-ruso. La mayor parte del centro es como un museo de arquitectura, lleno de madrazas, minaretes, una fortaleza real y los restos de los que una vez fue un complejo de mercados llenos de vida. Los esfuerzos de restauración del gobierno han sido menos indiscriminados que en Samarcanda. Hasta hace un siglo, Bujara estaba regada por una red de canales y 200 piscinas de piedra donde las personas se reunían y charlaban, bebían y se lavaban. Puesto que no se cambiaba el agua a menudo, Bujara era famosa por las plagas; el siglo XIX la media de edad en la que los habitantes de Bujara se morían, se dice que estaba sobre los 32. Los bolcheviques modernizaron el sistema, y drenaron la mayoría de las piscinas, aunque la más famosa, Lyabi-Hauz, sigue manteniéndose como un oasis de frescor a la sombra de las moreras, en el centro de la ciudad.

 

Urgench

Urgench, capital de la provincia de Khorezm, es una ciudad más bien estándar soviética, con amplias calles y plazas vacías. El rio Amu-Darya cambió su cauce en el siglo XVI, entonces, el pueblo de Kunya-Urgench, que se encontraba 150 km. río abajo, en la actual Turkmenistán, se quedó sin agua, por lo que su población se trasladó y asentó en la actual Urgench. Hoy día los viajeros utilizan Urgench principalmente como centro para llegar a Jiva, situada a 35 km. al suroeste. Es también el punto de partida para el anillo de oro de antiguas fortalezas del sur de Karakalpakstán.

 

Jiva

El nombre de Jiva, va asociado a las caravanas de esclavos, la crueldad bárbara, terribles viajes por el desierto y estepas infestadas de tribus salvajes que infundieron el temor en la zona. Hoy en día es una ciudad acogedora de la antigua Ruta de la Seda, situada a tan sólo 35 km. de Urgench, y que está muy bien preparado para el turismo. El corazón histórico de Jiva ha sido tan bien conservado que se critica a menudo comparándola como una ciudad museo sin vida. Incluso si se suscribe dicha teoría, hay que admitir que se trata de un museo espectacular. Para absorber las primeras sensaciones de la antigua y legendaria Ichon-Qala (ciudad amurallada interior) en toda su grandes, lo mejor es andar tranquilamente por sus calles, y dejarse transportar a su época gloriosa. La antigua ciudad es impresionante al amanecer, con los primeros rayos del sol, al atardecer, y por la noche, cuando las siluetas de las columnas y madrazas, se iluminan por la luz tenue de la luna. Jiva destila magia por todos los rincones de sus callejones.

 

Nukus

La aislada capital de la región del Karakalpak está a 166 km. al noroeste de Urgench. Nukus es sin duda una de las ciudades menos atractivas de Uzbekistán y recibe pocos visitantes en relación con sus atractivas primas de la Ruta de la Seda. Sin embargo, puede ser interesante como puerta de entrada al casi seco Mar de Aral y, para una visita al Museo Savitsky notable, una de las mejores colecciones de arte soviético del mundo, en realidad no hay otra razón para venir aquí, aparte de tomar consciencia general de desesperanza y desolación.

 

Valle de Fergana

Lo primero que te viene a la cabeza cuando llegas al valle de Fergana es, ¿dónde está el valle? En esta amplia planicie de 22.000 Km. cuadrados, las sierras circundantes, el Tian Shan al norte y el Pamir Alay al sur, parecen dar un paso atrás en la distancia. Generalmente dichas cordilleras, están envueltas por una capa de niebla o más bien, de contaminación, producida por lo que es tanto la región más poblada del país, como por ser la más industrializada. El camino desde Taskent es espectacular, especialmente la parte del ascenso al paso de montaña antes de descender hacia Kokand. Fergana dispone de los suelos más productivos de Asia Central; regado por el Syr-Darya y con un clima más atemperado, es un gran productor de frutas, verduras y algodón, este último ocupando grandes extensiones de terreno. Ya en el siglo II antes de Cristo los griegos, persas y chinos encontraron ahí un reino próspero sustentado en la agricultura. Los rusos, al descubrir la gran fecundidad del valle, se apresuraron a extender el cultivo de algodón de una forma incluso obsesiva, que hoy día todavía se mantiene. También Fergana, es el centro de la producción de seda de Asia Central. Los pueblos del Valle se mantienen entre los más hospitalarios y amables del país. Otros atractivos son las artesanías, donde destaca la cerámica, y varios mercados donde se observa la vida cotidiana de sus gentes.

 

Fergana

Avenidas arboladas y edificios zaristas enyesados de color pastel le dan a Fergana un aire semejante a Taskent. Es la base lógica desde donde explorar el resto del valle, a pesar de ser la ciudad más nueva y menos tradicional de todo el valle. Se fundó en 1.877 como Novy Margelan, una extensión colonial de la cercana Margilon. Se convirtió en Fergana, en la década de los años 20. Es un lugar agradable, y un tanto cosmopolita, con una relativamente alta proporción de habitantes rusos y coreanos.

 

Andijon

Andijon, la ciudad más grande del valle y meca spiritual del país, siempre estará ligada a los sucesos ocurridos el 13 de mayo del 2005, cuando una manifestación popular irrumpió en la prisión donde dos docenas de hombres de negocios del valle estaban encarcelados, acusados de ser miembros de un movimiento extremista islámico. Las fuerzas gubernamentales reaccionaron con la matanza de cientos de civiles. Tanto cultural como lingüísticamente Andijon es probablemente la ciudad uzbeka más pura del país, y el mejor lugar para observar los uzbekos en su elemento.

 

Kokand

Primera ciudad importante que uno encuentra al acceder al valle por la carretera de Taskent. Con un palacio de interés histórico, construido en 1873 por el Kan Khudayar y varias madrazas y mezquitas, la convierten en una visita que merece la pena. Fue la capital de kanato de Kokand en los siglos XVIII y XIX. Tradicionalmente conservadora, Kokand está cambiando rápidamente; sus plazas, parques y calles están dando lugar a una moderna ciudad, de la que sólo se escapan sus calles secundarias, donde todavía puede apreciarse aires de antiguo esplendor.