¿Qué ver? | Turkmenistán

 

Ashgabat

Con sus palacios lujosos de mármol, sus cúpulas relucientes de oro y sus grandes extensiones de jardines escrupulosamente cuidados, Ashgabat (ciudad del amor en árabe) se ha reinventado a sí misma escaparate de la nueva república independiente y es sin duda uno de los lugares más extraños de Asia Central, si no del mundo. Financiada casi en su totalidad de los beneficios que produce la industria del petróleo y del gas turcomanos, la transformación de la ciudad sigue a velocidad vertiginosa, con la demolición de barrios enteros en nombre del progreso y erigiendo monolitos de mármol blanco por doquier. Originalmente desarrollada por los rusos en el siglo XIX, Ashgabat era una ciudad fronteriza, próspera y a la vez adormecida, influenciada por el paso de la línea de ferrocarril Trans-Caspian. Sin embargo, a la 1 de la madrugada del 6 de octubre de 1948, desapareció en menos de un minuto, arrasada por un terremoto de 9ª de la escala de Richter, matando a más de 110.000 personas (las dos terceras partes de la población de aquel momento).
Ashgabat fue reconstruida al estilo soviético, pero con una mezcla ecléctica y moderna entre lo que sería Las Vegas y Pyongyang, una mezcla de las fuentes del Bellagio, con los ministerios estalinistas y diversos monumentos y estatuas diseñados para fomentar la identidad nacional. Sorprendentemente relajada, con una oferta gastronómica variada y con algunos rincones muy peculiares, Ashgabat es un lugar agradable para dejarse absorber por su presente bizarro, antes de dirigirse hacia el resto del país para descubrir su fascinante pasado.

 

Gozli Ata y el Cañón de Yangykala

Gozli Ata, un respetado maestro sufí de principios del siglo XIV, tenía un gran número de seguidores hasta su muerte a manos de los invasores mongoles. Su mausoleo, situado en una depresión natural de desierto rocoso, es ahora un lugar popular de peregrinación. Su esposa está enterrada en un mausoleo adyacente y, según la costumbre, los visitantes deben rezar primero, en el último lugar de descanso de la esposa del maestro. Gozli Ata está a 135 km al norte de Balkanabat. De camino a Gozli Ata, hay una señal que marca que faltan 9 km, ahí es donde se encuentra el desvío hacia el norte al Cañón de Yangykala. Con bandas de color rosa, rojo y amarillo ardiente en los lados de las empinadas paredes del cañón, Yangykala tiene una vista impresionante y es uno de los atractivos naturales más espectaculares de Turkmenistán. Su situación recóndita hace que incluso pase desapercibido por muchos turcomanos.

 

Reserva Natural de Kugitang

Kugitang es una de las reservas primitivas más impresionantes de Turkmenistán. Creada en 1986 para proteger la Cordillera Kugitang, un ecosistema único, y en particular la cabra de montaña markhor, especie en extinción, incluye el pico más alto del país, varios cañones, bosques primigenios, arroyos de montaña, cuevas y la meseta del dinosaurio. Se supone que en el fondo de un lago que se secó, aparecieron huellas de dinosaurios que se secaron al sol, y después una posterior erupción volcánica las selló en lava. Las Cuevas Karlyuk igualmente merecen una visita.

 

Gonur

Mucho antes que la ciudad de Merv elevara su primera torre, aldeas de la Edad de Bronce, se reunían a lo largo del río Murgab, en lo que hoy se llama Oasis Margiana. El más grande de estos antiguos asentamientos, actualmente excavados alrededor de Gonur Depe, ha asombrado al mundo arqueológico por su vasta área y diseño complejo. Los descubrimientos se hicieron por primera vez en 1972 por el arqueólogo ruso-griego Viktor Sarianidi, que hoy día, sigue trabajando en el asentamiento, poniendo al descubierto nuevos hallazgos. Gonur es una de las civilizaciones más antiguas de culto al fuego, que creció en paralelo a las culturas bactrianas de la vecina Afganistán. Los primeros asentamientos agrícolas surgieron alrededor de 7000 años adC, con el desarrollo de una agricultura fuerte. Se cree que fueron abandonados poco a poco durante la Edad de Bronce debido a que el río Murgab cambió su curso. Las actuales excavaciones datan este evento sobre el 3000 adC.
Sarianidi cree que Gonur nació la primera religión monoteísta, el zoroastrismo, encontrándose en algún punto de la zona la casa su fundador, Zoroastro. Se ha descubierto en zonas adyacentes, cuatro templos dedicados al fuego, así como la evidencia de un culto en torno a una poción preparada a partir de plantas como la amapola, el cáñamo y la efedra, madre de las anfetaminas. Este potente brebaje es casi seguro que era utilizado por los magos contra quienes Zoroastro empezó a predicar en sus textos. Las excavaciones siguen hoy día, por lo que durante una visita, se puede tener la oportunidad de hablar con los arqueólogos e inspeccionar hallazgos recientes. El trabajo que se realiza para conservar las ruinas, cubriendo algunas partes con ladrillos de barro, impide ver algunos de los lugares más fotogénicos de la ciudad. El Palacio Real y la necrópolis son los lugares más fascinantes para visitar.

 

Merv

En su apogeo, conocida como Marv-i-Shahjahan, Merv o Reina del Mundo, coincidió en el tiempo con las ciudades de Damasco, Bagdad y El Cairo, y fue destacada como una de las grandes ciudades del mundo islámico. Pieza clave en la Ruta de la Seda, no puede ser subestimada su importancia para el comercio y como centro de estudios religiosos. Hoy, sin embargo, no queda casi nada de la floreciente metrópoli, y es necesario tener mucha imaginación para conseguir dar un sentido al lugar.

 

Konye-Urgench

La moderna ciudad de Konye-Urgench (del persa antiguo Urgench) es hoy día un remanso de paz, con caminos sin pavimentar y ganado pastando en sus alrededores. Sin embargo, hace siglos, fue el centro del mundo islámico. Khorezm cayó ante los conquistadores turcos de la dinastía selyúcida, antes de empezar a dar forma a su imperio, en el siglo XII, bajo una dinastía selyúcida conocida como los Khorezmshahs. Con sus mezquitas, madrazas, bibliotecas y bazares, Gurganj (el nombre persa de Konye-Urgench) se convirtió en el centro del mundo musulmán, hasta que Khorezmshah Mohammed II trasladó su capital a Samarcanda después de invadirla en 1210.
Gengis Khan llegó en 1221, en busca de venganza por el asesinato de sus enviados por parte de los secuaces de Mohammed II, en Otrar. El antiguo Urgench resistió el asedio durante seis meses, e incluso después de que los mongoles consiguieran traspasar las murallas de la ciudad, los residentes pelearon calle a calle. Al final, los mongoles desvíaron las aguas del rio Amu-Darya e inundaron la ciudad, ahogando a sus defensores. Los generales mongoles iniciaron una persecución para capturar a Mohammed II, que les eludió durante meses hasta que finalmente murió de agotamiento en 1221 en una isla en el Mar Caspio. Las tumbas de su padre, Tekesh, y su abuelo, Il-Arslan, se mantienen y son dos de los monumentos del Antiguo Urgench.
En el siguiente período de paz, Khorezm fue gobernada perteneciendo a la Horda de Oro, el kanato más rico y occidental del imperio de Gengis Khan. Reconstruida, Urgench fue de nuevo la capital de Khorezm, y se convirtió en lo que fue probablemente una de las ciudades comerciales más importantes de Asia Central.
Después llegó Timur, pues consideraba a Khorezm como una ciudad rival de Samarcanda, por lo que la remató en 1388. La ciudad fue reconstruida en parte ya en el siglo XVI, pero fue abandonada cuando el rio Amu-Darya cambió su curso. Hoy en día, la mayor parte de la antigua Urgench yace bajo tierra, Su singularidad se reconoció en 2005 cuando la Unesco la nombró Patrimonio de la Humanidad. La ciudad moderna no dispone de buenas instalaciones turísticas y la mayoría de los viajeros hacen noche en Dashogus.